


La Comunidad de Madrid cuenta con más de 170 localidades que hasta el siglo XX eran pequeños núcleos rurales dedicados a la agricultura y ganadería, a excepción de Alcalá de Henares y Madrid.
Ha sido durante el siglo XX, y especialmente desde su segunda mitad, cuando la Comunidad ha experimentado un proceso de crecimiento y diversificación que la sitúa como una de las más prósperas y dinámicas de Europa, convirtiéndose en un polo industrial de primera magnitud con muchos municipios que se han transformado en verdaderas ciudades en muy poco tiempo.
Muchas de estas ciudades están cargadas de historia y cuentan con un importante patrimonio artístico y cultural que se conserva a la par de una moderna oferta de servicios.
