Andrés Marín
Bailaor de Sevilla
Premio Nacional de Danza 2022
Desierto
Una idea original de Andrés Marín
| Andrés Marín, bailaor |
| José el de la Tomasa, cantaor invitado |
| Pepe Fernández, piano |
| Salvador Gutierrez, guitarra |
Coreografía:
Andrés Marín, dirección artística y musical
Andrés Marín con epílogo musical de Alberto Carretero
Benito Jiménez, iluminación
Manu Meñaca, dirección técnica y sonido
Regiduría, Jorge Limosna
Vestuario, Roberto Martínez
Atavíos, José Miguel Pereñíguez
Producción ejecutiva, Daniela Lazary Arte y Movimiento Producciones SL
Sinopsis
Las piezas de Andrés Marín no tratan de abordar la realidad, sino la verdad, una forma más profunda y esencial de tocar el cimiento. Sería imposible levantar una nueva Alameda por la literalidad de las cosas. Este ejercicio, por tanto, no reside en la cáscara de los hechos que un día ocurrieron, sino en esa verdad poética, sugerente y honda que nos permite acariciar los tuétanos de todo lo que inquieta desde adentro.
La Alameda de Hércules, en Sevilla, tiene una realidad de sobra conocida: fue el emporio artístico en el que el cante se estilizó entre los siglos XIX y XX, cuando los kioscos eran de cristal, el suelo de albero y las reuniones en el Siete Puertas. DESIERTO, sin embargo, pretende alzarse como una verdad de autor. Una verdad que explora un eco aletargado en el tiempo. La soledad de aquellas sombras que perdieron sus estatuas, toda la quietud encerrada en unos goznes manchados de silencio. La soledad, en definitiva, entendida como un paisaje y un estado. Esa rama sin bamboleo ni pájaro, un silbido fuera del aire, la reja echada y el tipo con todo un erial a la espalda alejado ya del mundo leguas y leguas.
También la música contemporánea, además del flamenco, se suma a esta narrativa. No penetra en la verdad, sino que la circunda como una nebulosa para así difuminarla, hacerla. aún más inexplorable e inconcreta, como si de un telón de fondo se tratase. El desamparo grita sin boca ni lengua, como el olvido. Lo hace a través del movimiento y su ausencia. También por medio de la luz cetrina, la escenografía y en los estertores de un cante centenario que queda enterrado bajo suspiros de albero, que con un suspiro se paga a aquel que por otro suspire, y así se fueron amontonando las partículas. La voz de José de la Tomasa, “El Último Faraón”, como apostilla Marín, se asoma a este trance para sellar sus credenciales.
Todo es inmensidad y pregunta en este desierto. Un desierto, además, en el que la arena seresignifica. El bailaor y coreógrafo no la muestra, sino que forma parte de ella, siguiendo una extraña fórmula en la que se ha de morder el polvo para soñar una aridez total.
Luis Ybarra
Sobre los artistas
ANDRÉS MARÍN
Es uno de los bailaores de flamenco más singulares del panorama actual. Sus producciones se basan en la tradición flamenca, más concretamente en el Cante clásico, pero no desde una perspectiva convencional, sino a través de un estilo muy personal y una estética de absoluta. contemporaneidad. Director coreográfico, artístico y musical de su propia compañía, sus creaciones reflejan la libertad expresiva de su profunda búsqueda artística, de la que surge una poética rica en imágenes evocadoras, al servicio de su compromiso con el arte y consigo mismo.
Hoy en día se presenta como uno de los grandes renovadores del género. Reconocido por «su capacidad para traspasar la frontera entre la tradición y la vanguardia, con un lenguaje coreográfico muy personal, que dialoga sin prejuicios con otras disciplinas que integra de forma natural». Cabe destacar «su importante presencia internacional, así como su espíritu experimental y su gusto por el riesgo, que caracterizan creaciones como Don Quijote, La vigilia perfecta, Éxtasis Ravel, Yarin, el solo Recto y Solo y la creación Matarife Paraíso, junto a Ana Morales.
JOSÉ EL DE LA TOMASA
José el de la Tomasa es un reconocido cantaor sevillano, considerado una de las grandes figuras del flamenco actual. Procede de una prestigiosa familia de artistas flamencos de origen jerezano, siendo nieto de Pepe Torre y sobrino nieto de Manuel Torre. Desde joven destacó por su compromiso con la autenticidad y la perfección del cante. En 1976 obtuvo el Premio Manuel Torre en el Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba, tras haber ganado también el Primer Premio en Mairena del Alcor.
Posteriormente recibió el Premio Nacional de la Cátedra de Flamencología de Jerez (2012) y la Medalla de la Ciudad de Sevilla (2023). Antes de consolidarse en el circuito flamenco, participó como telonero del grupo Triana. Además de cantaor, es autor de las letras que interpreta y publicó el libro Alma de barco, donde recoge parte de su obra poética. La crítica especializada lo reconoce por la calidad, la variedad de sus registros y su fidelidad a la tradición, considerándolo una de las principales figuras del cante flamenco al dia de hoy .
SALVADOR GUTIERREZ
Salvador Gutiérrez Aguilar (Écija, Sevilla, 1968) es un destacado guitarrista flamenco que comenzó a tocar a los siete años y se formó con el maestro Manuel de Palma.
Desde muy joven acompañó a grandes figuras del cante y, con solo 15 años, ganó el Concurso de Guitarra de Acompañamiento de la Federación Sevillana de Flamenco. Desarrolló una amplia trayectoria junto a la compañía de Mario Maya y posteriormente se consolidó como guitarrista de referencia para importantes bailaores como Joaquín Cortés, Eva Yerbabuena, Israel Galván, María Pagés y Manuela Carrasco, actuando en prestigiosos escenarios internacionales.
A lo largo de su carrera también ha acompañado a reconocidos cantaores como Miguel Poveda, José Mercé, Esperanza Fernández, Rocío Márquez y Mayte Martín. Además, ejerce como director musical de la mayoría de los espectáculos del bailaor Andrés Marín.
PEPE FERNÁNDEZ
Estamos ante un pianista español originario de Utrera, una localidad muy vinculada a la tradición flamenca. Destaca por su capacidad para adaptar el piano al lenguaje del flamenco, un universo tradicionalmente dominado por la guitarra. Su forma de tocar combina sentido del ritmo, armonía moderna y respeto por las raíces del flamenco. A lo largo de su carrera, ha acompañado a diversos artistas del cante y el baile, participando en espectáculos y festivales tanto en España como en el extranjero. Es apreciado por su musicalidad, su versatilidad y su sensibilidad a la hora de acompañar.
Pepe Fernández forma parte de los pianistas que contribuyen a ampliar el papel del piano en el flamenco contemporáneo
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