Segundo Falcón
Cantaor de Sevilla
Huellas
| Segundo Falcón, cantaor |
| Paco Jarana, guitarrista |
Sinopsis
Vivimos en una época de transformación. El mundo, tal y como lo concebíamos, parece haber quedado atrás. No es más que el devenir existencial: a una época le sucede otra, y otra, y así sucesivamente, en una espiral de Fibonacci bella, perfecta... pero imparable.
La evolución de la sociedad conlleva, cómo no, la evolución de la cultura, que no es más que el reflejo de su tiempo. Y dentro de la cultura, el flamenco es santo y seña de un pueblo que no concibe su forma de expresión sin él.
Soy un cantaor clásico, entendiendo este clasicismo desde mi propia visión, desde mi propia personalidad, desde lo vivido y lo por vivir. Por otro lado, en estos tiempos en los que acabamos de sobrellevar la intimidad forzada de un encierro no voluntario, la asfixia de la falta de libertad, necesitamos una intimidad real, buscada, libre.
Junto a Paco Jarana a la guitarra, quiero rebuscarme en mi clasicismo y mi realidad. Propongo a tiempo real, una experiencia híbrida, siguiendo el canon marcado por el propio flamenco, que he sabido nutrirme, crecer, y recrearme. No podemos cerrar los ojos a la sociedad en la que vivimos y a todas las influencias de las que el flamenco se rodea. Pongamos a convivir lo clásico con una influencia sonora a tiempo real, no estudiada, no impostada, sin ceñirse a cánones, sino en vivo, latiendo al unísono. Es, por lo tanto, un homenaje al enorme Crisol que significa el flamenco.
Sobre los artistas
SEGUNDO FALCÓN
Segundo Falcón nació en El Viso del Alcor (Sevilla) en el seno de una familia cantaora: los Janega. Descubierto por Antonio Mairena, comenzó a cantar a los ocho años en la Peña Flamenca El Rincón del Pilar de su localidad natal, actuando en esa época numerosos pueblos de Sevilla, Huelva, Cádiz y Badajoz.
Cuando solo tenía 12 años de edad logró el premio de la Federación Provincial de Sevilla de Entidades Flamencas, lo que le valió de credencial para participar en los festivales de toda la geografía andaluza y extremeña, compartiendo cartel con primeras figuras como Camarón, Terremoto o Fosforito.
En el año 1984, coincidiendo con el Año Internacional del Niño grabó para televisión española (TVE) un programa de flamenco dirigido por el flamencólogo Pepe Sollo y rodado en la emblemática y flamenquísima Sala La Trocha, de Sevilla.
Entre 1990 y 1992 se curte como gran cantaor para el baile, trabajando en las auténticas universidades del flamenco: los tablaos sevillanos Los Gallos, El Arenal y el Patio Sevillano. A ellos se suman Casa Patas de Madrid, El Cordobés de Barcelona y El Flamenco de Tokio. En 1992 participa en la inauguración de las Olimpiadas de Barcelona de la mano de Cristina Hoyos, con cuya compañía recorrería Europa, América y Asia. Poco después se incorporó al elenco de la Compañía Andaluza de Danza.
Corría el año 1997 cuando desde la Fundación Cristina Heeren le solicitaron que ejerciera como profesor de cante, al tiempo que figuraba en la compañía de Mario Maya. Es un año, 1998, en que su calidad cantaora es demandada por las más importantes figuras como Manuela Carrasco, Juana Maya, El Mimbre, Javier Latorre, María Pagés, Javier Barón, Israel Galván, Pepa Montes, Fali Reina, Sara Baras, Belén Maya, Andrés Marín, Rafael Campallo, Isabel Bayón, Concha Vargas, Carmen Albéniz, Loli Flores, Isidro Vargas, Angelita Vargas… y una larga nómina de artistas de reconocido prestigio, terminando su etapa como cantaor para el baile en la Compañía de Eva Yerbabuena, con la que consiguió sonadísimos éxitos. Paralelamente, desarrolló su carrera como solista, plasmada en su primer trabajo discográfico, Un Segundo de Cante, editado en 2002, con el que obtuvo el galardón al Mejor Disco de Flamenco de los premios Flamenco Hoy, otorgado por la crítica.
Sus inquietudes profesionales lo llevaron a indagar en otras músicas como la hindú, la árabe, la peruana, la mexicana, la colombiana y la uruguaya, demostrando en el espectáculo Tierra de Nadie (en el que fue intérprete y director musical y que contó con la Orquesta Chekara de Tetuán, La Orquesta Maharahá Gitanos del Rajastán y la Orquesta Madueño de Perú), que tres estilos musicales afines, junto al flamenco, sin ser iguales, pueden mostrarse en escena sin que uno cobre importancia sobre los otros. Este espectáculo lograría en 2004 dos Giraldillos de la Bienal de Flamenco de Sevilla, al Mejor Cantaor y al Mejor Espectáculo de Otras Músicas.
En 2005 cerró con este espectáculo el Festival Entre Culturas de Sevilla, celebrado en el Teatro Lope de Vega y acompañado para la ocasión por Paco Jarana, Salvador Gutiérrez y Antonio Coronel, Pedro Ricardo Miño, Andrés Marín y El Lebrijano, junto a las orquestas peruana, india y marroquí. Luego actuarían por el Festival Flamenco Ciudad de Algeciras, el Festival de La Luna Mora (Guaro, Málaga), la Fiesta de la Hispanidad (Zaragoza), en la presentación del Festival Fisec (en la sede de la SGAE, en Madrid) y en la madrileña sala Galileo Galilei, para posteriormente actuar en México DF, Ciudad de León, Buenos Aires o en la apertura de la Cumbre de Jefes de Estado Iberoamericanos celebrada en Montevideo (Uruguay).
Ha impartido cursos de Cante en la Universidad de Alburquerque (México), Tampere y Helsinki (Finlandia), Almuñécar (Granada), Pablo de Olavide (Carmona, Sevilla) o el Instituto del Mundo Árabe en París (Francia), así como en otras universidades españolas y francesas.
PACO JARANA
Francisco Franco Fernández, director musical, guitarrista y compositor más conocido en el mundo del arte flamenco con el nombre artístico de Paco Jarana, nació en Dos Hermanas (Sevilla) en el año de 1966. Sus primeros contactos con la guitarra y el flamenco se produjeron a los 8 años, de la mano de su padre, el guitarrista Luis Franco. Completó sus conocimientos de la guitarra flamenca con estudios en el Conservatorio Superior de Música de Sevilla, donde conoció la guitarra de concierto. A los 13 años fue a formarse con Rafael Riqueni, a quien, junto con Isidoro Carmona, considera sus maestros.
Su carrera se encaminó pronto al acompañamiento del cante y, en especial, del baile. De hecho, comenzó su trayectoria profesional en el atrás del bailaor Mario Maya, con quien colaboró en el disco Amargo. La consolidación en ese camino le llegó junto a la bailaora Eva Yerbabuena, para cuya compañía suele componer la música. Ha recibido por ello numerosos premios, como el Giraldillo de la Bienal de Flamenco de Sevilla a la Mejor Música Original por A 4 voces, logrando en 2006 además el Giraldillo al Toque. En 2008 presentó junto a Segundo Falcón su primer trabajo en solitario, En el Bar Iberia, dentro de la cita sevillana. Con Falcón repetiría en 2012 con Entre el labio y el beso, un tributo a Agustín Lara, y en 2014 con Y Sevilla. En 2018 presentaría Flamencorio.
Su interés por la composición es patente. Así lo demuestran los numerosos encargos recibidos de grandes figuras del baile como Mario Maya, Farruco, Matilde Coral o Javier Latorre. Ha acompañado a artistas del cante como La Niña de la Puebla, Chano Lobato, Carmen Linares, Juan Peña ‘El Lebrijano’, Pepe de Lucía, El Pele, Chocolate, Enrique Morente o Arcángel.
Subir


