Clásicos en verano



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Comunidad de Madrid
JOAQUÍN TORRE

Joaquín Torre

“CIACCONA”, DE LA RAZÓN A LA PASIÓN
Sobre la obra

“CIACCONA”, DE LA RAZÓN A LA PASIÓN

Joaquín Torre, violín

Programa

I Heinrich Ignaz Franz Biber
1644 – 1704
Passacaglia para violín solo en Sol menor
  Sergei Prokofiev
1891 – 1953
Sonata para violín solo, Op. 115
- Moderato
- Tema con variaciones
- Con brio
  Jesús Torres
1965
Chacona
II Johann Sebastian Bach
1685 – 1750
Partita para violín solo nº 2 en Re menor, BWV 1004
- Allemanda
- Corrente
- Sarabande
- Giga
- Ciaccona

Notas al programa

En su origen la chacona no era más que una danza en tres tiempos de origen español que el Barroco asumió como parte opcional de la suite. Difundida por toda Europa, en Italia tomó el nombre de ciaccona y fue Frescobaldi el primero que juntó, hacia 1627, la chacona y la passacaglia en una serie de piezas. Desde entonces, ambos términos fueron prácticamente intercambiables. Su compás ternario, su tempo pausado, y la obligación de variar a partir de un bajo armónico prefijado son las referencias que nos van a acompañar en un recorrido que combina reflexión y sensibilidad. Razón y pasión. Un camino también en torno a la más emblemática de todas las ciacconas, que sirve de modelo y referencia: la que finaliza la Partita para violín solo nº 2 en Re menor, BWV 1004, de J. S. Bach.

Heinrich Ignaz von Biber nació en 1644 en Bohemia y murió en 1704 en Salzburgo donde era Maestro de Capilla y Músico de la Corte del Príncipe-Arzobispo. Nos ha dejado sobre todo sonatas para violín y obras de carácter religioso. Entre las primeras, se conservan en la Bayerische Staatsbibliothek de Munich, quince sonatas para violín y bajo continuo con maravillosos grabados, que se conocen como los Misterios del Rosario. Van seguidas de una Passacaglia para violín solo a modo de conclusión, precedida de un precioso dibujo a pluma representando un ángel guardián. La Passacaglia en sol menor de Biber consiste en la variación sobre un tema de cuatro notas descendentes (Sol, Fa, Mi bemol, Re), creando un efecto similar a la Ciaccona bacchiana.

J. S. Bach escribió las Sonatas y Partitas para violín solo, desconociendo si alguna vez serían interpretadas públicamente, pero hoy en día, afortunadamente para los oyentes, conforman el repertorio más señero de cualquier violinista. Y no sólo eso, sino que han inspirado a muchos compositores. Prokofiev, en mayo de 1947, asistió a los exámenes finales de la clase de violín del Conservatorio de Moscú, y escuchó extractos de la Partita nº 3, BWV 1006, del compositor barroco tocada al unísono por los 20 finalistas. Ésta magnífica experiencia sonora le inspiró para escribir una sonata en una suerte de moderno homenaje al cantor de Leipzig.

Jesús Torres (Zaragoza, 1965), se perfila ya, en su joven madurez, como uno de los valores más prometedores de la moderna música española. Su catálogo ronda las ochenta composiciones con obras orquestales y de cámara de muy diferentes formaciones instrumentales. Su Chacona es apenas una referencia, un recuerdo de aquellos elementos que caracterizan el modelo de base, la famosa Ciaccona de J. S. Bach que escucharemos al final de este concierto, música que cualquier violinista, y Torres lo es, tiene grabada en su memoria.

Torres utiliza un compás binario y una serie de variaciones (treinta y dos estructuras encadenadas) a partir de un modelo melódico que se expone al principio de la composición, y que ya lleva inserto una armonía implícita, aunque luego se omita cualquier secuencia que la revele. La obra se ensancha progresivamente y una sucesión de caracteres van apareciendo (atormentado, dramático, cristalino, enérgico, vibrante, con tensión, sutilísimo y exaltado) hasta acabar retornando al entorno poético inicial.

La Partita nº 2 en Re menor, BWV 1004, fue escrita por Bach a la muerte de su primera mujer, María Bárbara, a la que quería entrañablemente. El compositor se había ido de viaje y cuando en julio de 1720 regresó de Carlsbad se encontró con un hogar desolado. Su esposa había recibido sepultura el 7 de dicho mes. En un documento de la época se dice que el compositor, pese a haberla dejado sana y salva, la primera “noticia de que había enfermado y muerto la tuvo a la vuelta, entrando en su casa”. Toda la Partita está compuesta en memoria de María Bárbara y comienza con una Allemande muy noble y austera, que contiene una cita textual del nombre de la esposa de Bach, por el procedimiento llamado “gematría” (atribuir a las letras valores musicales). La Courante, fragmento ligero a la italiana, da paso a una emotiva Sarabande, que se convierte en una danza fúnebre. La virtuosa Gigue está sembrada de contrastes, tan caros a lo barroco. Pero el monumento aquí es la Ciaccona, un gigantesco conjunto de variaciones vinculadas entre sí por un simple bajo de cuatro compases y sus derivaciones. Incansablemente, maravillosamente, cada una de las variaciones transforma el tema.

La Ciaccona, como ha demostrado la musicóloga Helga Thoene, es en realidad un tombeau, un túmulo creado para la difunta. Las variaciones están apoyadas en melodías corales. La sección central corresponde a una confesión del dolor personal y para su expresión Bach se apoyó en varios pasajes de la Pasión de Cristo, como Jesu, Deine Passion will ich jetzt bedenken (Jesús, sobre tu Pasión quiero yo reflexionar). Con todo ello construyó una obra imperecedera.

Hertha Gallego de Torres



Joaquín Torre

Nacido en Gijón en 1965, comienza los estudios de violín a los cinco años de edad. Debe su formación violinística a los profesores Alfonso Ordieres, Francisco Comesaña, Dorothy Delay, Raphael Bronstein y Félix Andrievsky, cursando estudios en centros como el Conservatorio de Música de Oviedo, Real Conservatorio de Música de Madrid, Manhattan School of Music, Juilliard School of Music y Royal College of Music. Es ganador del Lucy Dove Prize (Londres, 1992), y del XXVII Concurso de Violín Isidro Gyenes (Madrid, 1990).

Ha actuado como solista con orquesta y ha ofrecido recitales en prácticamente toda Europa, Estados Unidos, Canadá, Sudamérica, Japón y Oriente Medio. Asimismo ha participado en numerosos festivales de música como Aspen Music Festival (EE.UU.), Académie Internationale de Músique de Tours (Francia), Schleswig-Holstein Musik Festival (Alemania), Festival Mozart (A Coruña), Festival de Música de Cámara de Tuy, Festival Internacional de Música de Espinho (Portugal) y Festival de Noches de Música Española de Muscat (Omán), entre otros.

Su interés por la música de nuestro tiempo le ha llevado a estrenar en España obras de Sciarrino, Lindberg, Hosokawa, Pang-Pang, López López, Murai, José Luis Turina, Mariné, Dalbavie, Paus, Marco, Zinsstag, Camarero y Gervasoni entre otros.

Su gran amor por la música de cámara está en el origen del Cuarteto de Cuerda Araciel, del que es fundador. También forma parte de la Orquesta de Cámara Reina Sofía desde 1993. Entre los músicos con los que colabora más asiduamente están Kennedy Moretti, Iván Martín, Sebastián Mariné, Serguei Teslya, José Manuel Román, Iagoba Fanlo, David Apellániz y Ashan Pillai. Toca con un violín construído por P. A. Testore en Milán en el año 1736, y un arco Persoit hecho en París en 1830.

Desde 1992, ejerce la docencia en Madrid. Ha sido profesor en la Escuela Superior de Música Reina Sofía y actualmente ocupa una cátedra de violín en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid. Asimismo imparte cursos y seminarios por toda la geografía española y es invitado a colaborar con diferentes orquestas y grupos de jóvenes. Desde 2005 es profesor invitado del Joven Festival Wagner en Bayreuth (Alemania). Sus alumnos han logrado premios en concursos internacionales y forman parte de las principales orquestas y conservatorios españoles.

 
 
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