Clásicos en verano

Comunidad de Madrid
TROVA LÍRICA CUBANA

Trova Lírica Cubana

LECUONA EN EL RECUERDO
CONCIERTO HOMENAJE A ERNESTO LECUONA
EN EL 50 ANIVERSARIO DE SU MUERTE
Sobre la obra

INTÉRPRETES

Trova Lírica Cubana:
Solange Daroca, voz
Ana Valdés-Miranda, voz
Nadia Chaviano, viola
Flores Chaviano, guitarra y dirección



Programa

Eusebio Delfín
 (1893-1965)

Y tú qué has hecho (Bolero)

 

 

Jorge Anckermann
 (1877-1941)

El arroyo que murmura (Guajira)

 

 

Rosendo Ruiz
 (1885-1983)

Se va el dulcerito (Pregón)

 

 

Rafael Ortiz
 (1908-1994)

Amor de loca juventud (Canción)

 

 

Eliseo Grenet
 (1893-1950)

Negro Bembón (Son)

 

 

Miguel Matamoros
 (1894-1971)

Lágrimas negras

 

 

Compay Segundo
 (1907-2003)

La pluma

 

 

Miguel Matamoros
 (1894-1971)

El beso discreto (Guaracha)

 

 

Ernestina Lecuona
 (1882-1951)

Tus besos de pasión (Bolero)

 

 

Ernesto Lecuona
 (1895-1961)

Tus ojos azules (Canción)
Aquella tarde (Bolero)
Siboney (Tango congo)

 

 

Enrique Jorrín
 (1926-1987)

Engañadora (Cha-cha-cha)

 

 



Notas al programa

La figura de Ernesto Lecuona, brillante pianista y compositor abarcó un amplio espacio, no solo como compositor de canciones, también compuso mucha música para piano, sinfónica, zarzuelas y otros géneros.

Otros autores contemporáneos de Lecuona que gozaron de menor fama a nivel internacional dejaron un valioso aporte a la consolidación del estilo clásico de la canción, eran compositores egresados de los conservatorios de Cuba, a este grupo pertenecen Ernestina Lecuona, Eduardo Sánchez de Fuentes, Jorge Anckermann, Manuel Mauri, Lico Jiménez, Gilberto Valdés, Los Hermanos Emilio y Eliseo Grenet, Eusebio Delfín, Moisés Simons, Rodrigo Prats, Félix Caignet, Ignacio Villa, Arsenio Rodríguez, Adolfo Guzmán y muchos otros.

Por otro lado tenemos la lírica de los trovadores de sentida y profunda inspiración, ellos crearon nuevos géneros y trazaron modelos creativos que permanecen vivos hoy, su aporte fue decisivo, sobresalen los nombres de Sindo Garay, Manuel Corona, Alberto Villalón, Rosendo Ruiz, Miguel Matamoros, María Teresa Vera, Compay Segundo, Teofilito, Ignacio Piñeiro, Patricio Ballagas, y otros.

En Hispanoamérica podemos observar hoy diferentes formas de zapateados: joropos, jarabes, zamacuecas, de origen hispano. Los antecedentes hispanos los encontramos en las gaditanas, boleras, polos, seguidillas, también en el sonido de la cuerda pulsada como la guitarra, el laúd, la bandurria, el "Tres" esta sonoridad será una constante en nuestra música y muy especialmente en la música campesina. El uso de la décima es otra prueba de la influencia hispana con la que se improvisa en el punto cubano (también se usó en los coros de guaguancó y claves).

Punto guajiro.- De fuerte raíz hispana fue traída por los "Isleños" (canarios). Existen dos tipos de punto: punto libre y el punto fijo, se desarrolló una gran variedad de "tonadas" -nombre que se le daba a las melodías que usaban para cantar sus décimas- el punto se acompaña con guitarra, laúd, clave, güiro, los cantores improvisan y realizan controversias. Otras variantes de punto son el punto espirituano, el punto cruzado, el matancero y el punto de seguidilla.

Guajira.- Género cantable, en compás de 3/4 y 6/8. Se escribe generalmente en modo menor la primera parte y modo mayor la segunda. Suele cantar al paisaje cubano, sus campos, a la hermosa guajira, a los riachuelos, los palmares. Al igual que la criolla, se escribieron guajiras que se cantaban en los intermedios en las funciones de cines o teatros. El teatro costumbrista jugó su papel importante en el nacimiento y difusión de la guajira, la criolla y otros géneros cubanos, sus temporadas incluían recitales líricos musicales, estrenos de zarzuelas. A estos teatros estuvieron vinculados músicos como J. Anckermann, precisamente considerado el creador de la guajira.

Clave.- Nos cuenta Elio Orovio en su diccionario: "la clave es un género cantable creado por grupos populares enmarcados en barrios colindantes a las zonas portuarias de la ciudad de la Habana. Los coros de claves integran verdaderas agrupaciones corales mixtas al estilo de los orfeones de la península". Los coros tenían un decimista que creaba los textos, un censor que velaba por la calidad de los mismos, voces de mujeres o "clarinas", y se acompañaban con un tambor hecho de un banjo sin cuerdas; los cantos de clave eran más bien líricos no bailables. Algunos nombres de agrupaciones de claves de la época en la Habana son El botón de oro, El arpa de oro. Alejo Carpentier compara algunas claves con la tonadilla escénica.

Criolla.- A diferencia de la guajira aunque muy emparentada, la criolla no utiliza solo el compás de 6/8 aunque, eso sí, la base de su acompañamiento es en 3/4. El esquema que seguían las criollas también la emparentaban con la guajira, introducción (primera parte en modo menor con repetición), modulación y segunda parte (en modo mayor con repetición). El Mambí, de Casas Romero y La Bayamesa, de Sindo Garay, son posiblemente los dos ejemplos más claros del género.

Habanera.- En sus inicios la habanera era música para bailar pero más tarde se convirtió en género vocal de fuerte carga expresiva. Se marca a 2/4 y su estructura es: introducción, primera parte de ocho compases y una segunda parte de dieciséis compases. La habanera "sedujo" a muchos compositores de todo el mundo que cayeron rendidos ante el embrujo de su encanto: Albéniz, Debussy, Fauré, Ravel, Saint-Säens, Bizet, son algunos ejemplos. La habanera , de Eduardo Sánchez de Fuentes, es uno de los más auténticos ejemplos cubanos.

Debemos tener presente que la influencia afro se encuentra presente en casi toda la creación musical cubana, aunque algunos teóricos trataron de "blanquear" nuestras raíces culturales negando toda influencia africana, pero esa teoría no fue más que eso, una vana teoría. En ciertos sectores de la sociedad cubana se conservan las fiestas religiosas, los cantos, toques y ceremonias traídas por los negros en la época de la esclavitud; afortunadamente para nuestra cultura esta riqueza ancestral se mantiene viva. Salvo en la música campesina que se mantiene más "libre" de las influencias afro, el resto de la creación musical cubana es el resultado de un largo proceso de interrelaciones entre lo afro y la herencia hispana, mencionemos solo dos géneros musicales cubanos que son el reflejo vivo de esta síntesis, el son y el guaguancó, en estos modos de hacer tan representativo de nuestra música están presente todos los aportes de ambos bandos -no olvidemos que el indio pereció completamente-, integrados en un nuevo estilo: lo cubano.

El pregón.- ¿Quién no conoce El manisero, de Moisés Simóns, El dulcerito, de Rosendo Ruiz o Frutas del Caney, de Félix B. Cagnet? Todos estos títulos, y muchos más, conforman un repertorio de pregones que, como género, nació en la ciudad como resultado de las voces de los vendedores ambulantes que, en ocasiones, inventaban sus propias melodías para anunciar sus productos. Aparecen ya en el siglo XIX. Algunos escritores creen ver en el pregón un melisma próximo al cante jondo flamenco, pero lo cierto es que casi todos contienen un marcado acento cubano en sus ritmos y melodías.

Bolero.- A Cuba llegó el bolero, que venía de la "madre patria". Lo cierto es que al paso del tiempo poco tendría que ver nuestro bolero con su ancestro español. Dice el musicólogo cubano Argeliers León: "La palabra bolero quizás se utilizó después, en nuestro caso simbólicamente. Cierto que junto a otras danzas españolas: fandangos, seguidillas, polos y tiranas, se menciona en Cuba, desde fines del siglo XVIII, la presencia de boleros".

El bolero tuvo su propio proceso evolutivo en nuestro país; asimiló la forma de la canción, incorporó ciertos elementos de estilo y sonoridades de instrumentos pulsados, por lo que muy pronto perfiló sus características ya autóctonas. El bolero se adueñó de los textos y la forma de la canción -con sus dos secciones- e incorporó el rasgueado y punteo de las guitarras. El "cinquillo" -ritmo característico cubano- aparecerá en la melodía del bolero. La llegada del son en los años 20 precipitó la caída del bolero, que no se renovó hasta los años 40.

El Son.- El guaguancó y el son, sin duda, son los más significativos géneros cubanos -instrumental, bailable y vocal- y en los que mejor se sintetizan las influencias hispanas y africanas -guitarras, tres, laúdes- y bongó, maracas güiros. Diferentes giros rítmicos, así como estribillos, y el sonido de las percusiones, unidos a la sonoridad de las cuerdas pulsadas, son elementos suficientes para identificar las influencias antes mencionadas.

En los años 20 del siglo pasado, llegan a La Habana los trovadores o soneros procedentes de la región oriental de la Isla. Traían consigo el ritmo y sabrosura del son cubano, que había nacido en aquella región. El musicólogo cubano Odilio Urfé, refiriéndose al son, lo define así: "es el exponente sonoro más sincrético de la identidad cultural nacional. ...Su existencia verificada comienza concretamente en las postrimerías del XIX". Hablando de las diferentes variantes del son, Urfé menciona el son montuno, el changüí, el sucusucu, el ñongo, la regina, el son de los permanentes, la bachata oriental, el son habanero, la guajira son, el bolero son, la guaracha son, el pregón son, el afro son, el guaguancó son, el mambo y el cha-cha-cha". El son lo interpretaban sextetos y septetos típicos, integrados por guitarra, tres, bongó marímbula o botija -sustituido más tarde por el contrabajo-, claves y maracas. Más tarde se le añade una o más trompetas. En la actualidad su formato instrumental es muy variado. El son ha influido en casi todos los movimientos musicales no sólo de América, la conocida música salsa, no es más que el son cubano vestido con nuevas sonoridades instrumentales incluida la electrónica.



TROVA LÍRICA CUBANA

Trova Lírica Cubana está integrada por Solange Daroca y Ana Valdés-Miranda (voces), Nadia Chaviano (viola) y Flores Chaviano (guitarra, arreglos y dirección). Se ha presentado en importantes salas de conciertos, como Our Lady of Good Counsel Church (Manhattan, New York), Florencia, Centro Cultural de Miami, Ateneo de Madrid, Universidad de Salamanca, Festival Clásicos en Verano de la Comunidad de Madrid, Aranjuez, Universidad Autónoma de Madrid, Barcelona, Centro Cultural Conde Duque, Auditorio de Navacerrada, Antiguo Instituto de Gijón (Asturias), VII Ciclo de Música de Cámara de Otoño (San Lorenzo de El Escorial), Centro Cultural de la Villa, Casa de América y presentaciones en Centros Culturales, en Madrid, como San Juan Bautista y Centro Cultural Galileo, y otros centros culturales del país.



SOLANGE AROCA

Soprano colombiana, empieza sus estudios musicales y de violín en el conservatorio de su ciudad.

En 1991 viaja a Bogotá, donde inicia su formación vocal con Detlef Schöltz y Kathleen Wilson.

En 1992 debuta en la Ópera de Colombia como Zerlina en la ópera Don Giovanni, de Mozart. A partir de ese momento entra a formar parte del elenco estable de la Ópera de Colombia, interpretando roles de Donizetti, Rossini y Bizet, entre otros.

Ha cantado con las principales orquestas de Colombia, teniendo como directores a Franco Piva, Blas Emilio Atehortúa, Francisco Rettig, Jaime León y Dimitri Manolov.

En 1994 viaja a España, fijando su residencia en Madrid. Un año después ingresa en la Escuela Superior de Canto, donde estudia con María Dolores Travesedo, además de participar como alumna activa en clases magistrales con Victoria de los Ángeles, Elena Obraztsova y Vincenzo Spatola. Ha cantado obras de Mozart (Misa de la Coronación, Misa Brevis en Re Mayor, Misa Brevis en Fa Mayor, Réquiem), Bach (Oratorio de Navidad, Magnificat, Pergolesi (Stabat Mater), Fauré (Requiem), Brahms (Requiem) y Jaime León (Misa Breve).

Ha actuado en Brasil, ofreciendo recitales dentro de la serie "Conciertos Internacionales", promovidos por la Universidad Federal de Pelotas. En julio de 2003 ha debutado el rol de Cio-Cio-San en Madama Butterfly, de Puccini, en la programación de verano del Centro Cultural de la Villa de Madrid, con una gran acogida por parte del público y la crítica.



ANA VALDÉS-MIRANDA CRESPO

Nació en La Habana, Cuba. Inicia sus estudios de canto en España con la soprano checa Eva Novotna, pasando los exámenes de la Associated Board of the Royal School of Music de Londres. Recibió también clases de la importante soprano cubana, Daisy Rodríguez, en la ciudad de Nueva York. Durante seis años cantó con la Coral Ágora de Segovia realizando múltiples conciertos con dicha agrupación, estrenando importantes obras y grabando dos CD. Durante varios meses asistió a los ensayos de la Coral de la Universidad Carlos III de Madrid. Ha sido miembro de la Coral Joaquín Rodrigo de la Universidad SEK. Asistió varios años a múltiples cursos de Técnica Vocal y de Canto Coral, patrocinados por la Fundación Don Juan de Borbón. Perteneció a la Coral Talía, de la Fundación Orquesta Sinfónica Chamartín, de Madrid, con la que ha actuado recientemente en el Auditorio Nacional de Música de Madrid. Es miembro del grupo Cámara Sacra que dirige el maestro Flores Chaviano.



NADIA CHAVIANO

Realizó sus estudios de viola en el Conservatorio Profesional de Música de Segovia, continuando sus estudios superiores en el Real Conservatorio de Música de Madrid. Colabora habitualmente con diferentes Orquestas Españolas, como Orquesta Reina Sofía Freixenet, Orquesta Filarmonía de España, grabando los programas de El Conciertazo de Televisión Española, Orquesta Sinfónica Europea del Mediterráneo, Orquesta de Majadahonda, Orquesta de San Sebastián de los Reyes y en otras más. Ha sido dirigida por los maestros Ros Marbà, Pedro Halffter, Odón Alonso, Leonardo Balada y Pascual Osa, entre otros. También colabora con el Ensemble de Segovia, Cuarteto Cibeles (fundadora), Trío Nova Cámara (fundadora) y Cámara Sacra. Ha actuado en París, Auditorio Nacional de Música de Madrid, Auditorio de las Rozas, Festival de Soria, Jardines del Palacio de Aranjuez, así como en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, Portugal, Florencia e Institutos Cervantes de Miami y de Manhattan (Nueva York). Ha asistido a los cursos de los maestros, Bruno Giuranna. Actualmente trabaja en la docencia y estudia el Método Suzuki, en Edimburgo.



FLORES CHAVIANO

Guitarrista, compositor y director. Nació en Cuba. En 1974 ganó el Premio de guitarra de la Unión de Escritores Artistas de Cuba. Estudió composición con José Ardévol, compositor catalán afincado en Cuba y Sergio Barroso, en el Instituto Superior de Arte-ISA- de la Habana.

Desde 1981 reside en Madrid. Es titulado superior en el Real Conservatorio Superior de Música de la capital de España. Su trabajo como intérprete se centra en la música de nuestro tiempo. Su catálogo es amplio; ha estrenado sus obras con orquestas y grupos de cámara tales como Orquesta Sinfónica Nacional de México D. F., Academia de Gdansk (Polonia), Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias, Orquesta Sinfónica de Granada, Orquesta Clásica de Madrid, Filarmónica de Montevideo, Orquesta Sinfónica Simón Bolivar de Caracas, Orquesta Sinfónica de El Salvador, Orquesta Sinfónica de Matanzas (Cuba), Orquesta de Cámara del Nalón (Asturias), Mutare Ensemble de Francfurt, Cuarteto Entrequatre Cuarteto Latinoamericano de México, Quinteto de la Komiche Opera de Berlín, Ensemble 21 de Nueva York, Cuarteto de Percusiones de la Florida International University, Coro de la Fundación Príncipe de Asturias, Grupo Círculo etc., agrupaciones dirigidas entre otros por los maestros Francisco Savín, Manuel Ángel Paz, Maximiano Valdés, Josep Pons, Arthur Weisberg, Ruggero Chiesa, Alfredo Rugeles, Juan de Udaeta, Germán Cáceres, José Luis Temes, Rubén Gimeno, Ignacio García. Sus obras han sido interpretadas en las ciudades de Pekín, Helsinki, Estocolmo y en Japón, en la sede de la ONU y en el Carnegie Hall de Nueva York, Washington, Florida, Florencia, Berlín, Milán, Varsovia, México, Bolivia, Portugal, Venezuela, Colombia, Marruecos, India, África del Sur, Pretoria, Cuba y en casi toda la geografía española. El pasado mes de junio, la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, incluyó su obra sinfónica NI-FE en su programación del XV Festival Latinoamericano de Venezuela al cual fue invitado en calidad de compositor. Ha ofrecido cursos y conciertos como Cursos Manuel de Falla de Granada, en 1985 y 1987, Florida International University, Cátedra "Andrés Segovia" del Conservatorio Superior de Pekín, Universidad de Puerto Rico, Universidad de Salamanca, Conservatorios Superiores de Madrid, Conservatorio Superior de México, Granada, Murcia, Rostock, Berlín, México.



Información de entradas
PELAYOS DE LA PRESA
Monasterio de Santa María la Real de Valdeiglesias
10 de agosto - 22:00 horas
Entrada libre hasta completar el aforo

wai-aa
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