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Ensemble Sancti Jacobi

MADRIGALES CANCIONES Y VILLANESCAS

  • INTÉRPRETES
  • Ensemble Sancti Jacobi:
  • Ángel Chirinos, contratenor
  • Emiliano Cano, tenor
  • Santiago Martínez, tenor
  • Miguel Ángel Viñé, barítono

PROGRAMA

Guillaume Dufay
(c. 1397-1474)
 

Se la face ay pale

Loyset Compère
(c. 1445-1518)
 

Vive le noble roy

Claudin de Sermisy
(c. 1490-1562)
 

Tant que vivray

Claude Goudimel
(c. 1514-1572)
 

Bon jour mon coeur

Antoine Busnoys
(c. 1430-1492)
 

Fortuna disperata

Josquin Des Prez
(c. 1455-1521)
 

El Grillo

G. P. da Palestrina
(c. 1525-1594)
 

Vedrassi Prima

Orlando di Lasso
(c. 1532-1594)
 

Matona mia cara

John Dowland
(c. 1563-1626)
 

Come again

John Bennet
(c. 1575-1614)
 

Weep O mine eyes

Henry Purcell
(c. 1659-1695)
 

Of all the instruments

Heinrich Isaac
(c. 1450-1517)
 

Innsbruck Ich muss dich lassen

Juan del Encina
(c. 1468-1529)
 

Mas quiero morir por veros

J. Escobar
(fl. c. 1500)
 

Las mis penas madre

Cancionero de Palacio
(c. 1505-1520)
 

Ay que non ay

Juan del Encina
(c. 1468-1529)
 

Pues que jamás olvidaros

NOTAS AL PROGRAMA

La canción profana surge como algo natural en la vida de todos los pueblos. Dichas composiciones se cantaban en todas las actividades humanas y en aquellos actos y manifestaciones sociales: celebraciones, bodas, trabajos en el campo, etc.; siendo la temática más común a todas ellas el amor en todas sus manifestaciones.

En todos los lugares del mundo surgirían estilos distintivos de cada sociedad. Concretamente en Francia se acuñaría el término de chanson, que hacía referencia a las composiciones vocales que se cantaban con texto en francés. Generalmente eran de tema amoroso, aunque también las había de crítica social y política.

Inicialmente, las chansons antiguas se solían presentar en la estructura formal más o menos rígida de la balada, rondó o virelay, aunque posteriormente se emplearían otra variedad de formas musicales. La chanson floreció durante el siglo XIV en Francia, Países Bajos y en el norte de Italia basándose a veces en una melodía popular. Proviene del arte de los trovadores, siendo en realidad una especie de madrigal primitivo, semejante al ayre, y con la melodía en el tenor.

Las primeras chansons se componían para dos o tres voces, siendo tres la norma; y las canciones a cuatro voces comenzarían a usarse a partir del siglo XVI. En estas chansons la melodía se encontraba en la voz superior que, a veces, podía estar acompañada de instrumentos. Una de las características más llamativas de las chansons era su música ligera, rítmica y con textos silábicos, en contraposición con la música sacra de la época, más melismática y reposada.

Guillaume Dufay (c. 1397-1474) sería, junto con Gilles Binchois (c. 1400-1460), el más famoso de los compositores de chansons borgoñonas del siglo XV. Una de sus más famosas balada, Se la face ay pale, seguramente compuesta  hacia 1434 para la boda de Luis de Saboya con Ana de Chipre, es un ejemplo característico de este tipo de canción profana. Años después el mismo Dufay compondría la misa homónima “Se la face ay pale”, con la que renovó el género polifónico, ya que la misa de estilo inglés de mediados del siglo XIV a tres voces estaba perdiendo su actualidad. Dicha balada comienza de forma muy melódica con las voces del superius y del tenor en perfecto equilibrio, para terminar con una fanfarria festiva en la que participan las tres voces. La canción todavía se cantó en la década de 1460, como demuestra su aparición en cinco Cancioneros.

En otra generación posterior, el gran compositor  de la escuela borgoñona, Loyset Compère (c. 1445-1518), quien compuso tanto obras sacras como profanas, adquiriría su fama precisamente por sus canciones profanas. Entre ellas, es de destacar la breve canción Vive le noble roy, “Vive el noble rey”, que no es más que una alabanza al rey Luis XII de Francia, quien ocupó el trono francés en 1498 tras derrotar a los lombardos. Seguramente fuera compuesta el mismo año de 1500, año en el que Ludovico Sforza abandonó Milán huyendo a Alemania, perseguido y vencido por el acoso de Luis y sus constantes masacres.

Otro ejemplo muy característico de la canción francesa del Renacimiento es la conocida canción Tant que vivray, compuesta por el músico francés Claudin de Sermisy (c. 1495-1562), quien junto con Clément Janequin compuso las llamadas chansons parisinas en las que abandonaron las formas fijas, y utilizaron un estilo simple y homofónico.

Dentro de las formas musicales utilizadas en la época, la Pavana es quizás la danza más ceremoniosa de Renacimiento. Algunos historiadores piensan que el origen de la pavana tiene que ver con su localidad de procedencia (Padua). Otros, sin embargo, afirman que toma el nombre del pavo real ya que los pasos lentos y parsimoniosos del baile se asemejan a la manera de moverse que tiene el presumido animal.

Otra región de la Europa Renacentista que también fue muy floreciente en música fue Italia, donde los compositores desarrollaron una técnica y un estilo característico. Allí se acuñaría el término italiano madrigal, que se usaría desde finales del siglo XIII, y se aplicaba a composiciones vocales profanas sin acompañamiento, para dos o tres voces; utilizaba la poesía lírica del género bucólico, idílico o amoroso. Después del siglo XIV el término desapareció por un tiempo, aunque la forma siguió existiendo y desarrollándose. Ya en el siglo XVI reaparecería la palabra madrigal en su sentido musical cuando los compositores flamencos que abundaban en Italia, y también los propios compositores italianos, escribieron composiciones profanas sin acompañamiento.

Una de las canciones italianas más populares, y que más veces serían parodiadas por otros compositores, sería la canción Fortuna disperata, compuesta por el compositor francés Antoine Busnoys (c. 1430-1492), la única con texto italiano que se encuentra en el Cancionero de Segovia, y cuya melodía sería parodiada por grandes maestros como Obrecht o Josquin para sus misas homónimas sobre Fortuna disperata.

Josquin Des Prez (c. 1455-1521), considerado la figura central de la escuela franco-flamenca, y que compuso tanto obras sacras como profanas, utilizando distintos idiomas, compuso la divertida canción El grillo, con texto en italiano, que nos habla de las características del susodicho animal en relación a su facilidad para cantar.

Otro de los grandes músicos de la época fue Orlando di Lasso (c. 1532-1594), el más reconocido compositor de la escuela franco-flamenca del siglo XVI. En su juventud abundaron las obras sobre textos profanos y en la madurez se volcaría en el estilo religioso. El contenido de su madrigal Matona mia cara es muy peculiar: el texto es cantado por un soldado alemán que apenas sabe hablar en italiano y va dirigido a una amante que le escucha desde una ventana. La letra está escrita de tal manera que al cantarla se desprende un fuerte acento alemán e incluye algunas palabras francesas que el soldado parece confundir con el italiano. Lo más curioso del texto es que presenta muchos dobles sentidos, incluidos los más picarones que podamos imaginar, siendo realmente difícil la traducción. La habilidad del autor es extraordinaria para explotar el limitado lenguaje de la soldadesca, utilizando expresiones simples que ayudan a crear un monólogo francamente divertido.

Posteriormente, el madrigal pasó a Inglaterra y pronto igualaría los modelos flamencos e italianos. Los madrigales ingleses estarían destinados a una sola voz por cada parte y el número de partes variaría desde dos a seis y más. Aparecerían términos característicos, como el round, término inglés que designa un canon breve para canto sin acompañamiento. Se trata de una forma musical muy sencilla que se utilizaba en el ámbito doméstico en las tertulias. La imitación era siempre al unísono o a la octava, y al ser la melodía la misma en todas las partes, propiciaba aprenderla con facilidad. El término catch se utilizó para aquéllas variedades de round cuyo texto y forma tenían un estilo humorístico, a menudo utilizando juegos de palabras.

Uno de los más famosos compositores de madrigales ingleses fue el maestro, natural de Norwich, Thomas Morley (c. 1557-1602), alumno de William Byrd y organista de la catedral de Norwich desde 1583 hasta 1587. Fue el inaugurador de la espléndida escuela de madrigal inglés además de un gran teórico. Aunque quizás sea John Dowland (c. 1563-1626) el más famoso compositor de madrigales ingleses debido a la composición de las conocidas Lachrimae, para voz y vihuela, que darían la vuelta al mundo y aún hoy siguen cantándose frecuentemente.

De Dowland escucharemos Come again, una canción de texto anónimo, con una melodía muy suave en el estilo melancólico que le caracteriza. Se podía interpretar por una voz solista con acompañamiento instrumental o por un pequeño conjunto vocal.

John Bennet (c. 1575-1614), otro gran madrigalista inglés, publicó en su primera colección de madrigales de 1599 uno de los que llegarían a ser de los más famosos de su época, Weep O mine eyes, que está aparentemente basado en la canción Flow my tears, de Dowland.

Unas cuantas generaciones después, Inglaterra vería nacer al genio de Henry Purcell (c. 1659-1695). De él escucharemos Of all the instruments that are, una catch para tres voces, de texto anónimo, que apareció en el libro "The Catch Club", publicado por John Walsh en Londres hacia 1700. Esta canción debía cantarse sólo por voces, sin acompañamiento, pues el texto utiliza onomatopeyas y juegos de palabras para ser escuchadas, imitando el sonido de la viola: with a whet, whet, whet, and a sweep, sweep, sweep… zingle, zingle, zing and a zit zan zounds.

Tras la Reforma luterana también encontramos una fértil región de creación musical en Alemania, que en la segunda mitad del siglo XVI fue uno de los grandes centros culturales de Europa. Innsbruck, ich muss dich lassen es una canción alemana escrita por Heinrich Isaac (c. 1450-1517), que habla de la tristeza que siente ante la separación de su querida ciudad de Innsbruck, en la moderna Austria. La melodía sería posteriormente utilizada en el coral luterano "O Welt, ich muss dich lassen".

En España, se cultivaría el villancico, composición poética compuesta por un estribillo de uno o más versos y una estrofa o mudanza, semejantes en cantidad de versos y metros, y terminadas por una vuelta o verso final que rima con el estribillo; seguidamente se repite éste último, total o parcialmente. Aunque el villancico tenía un origen humilde, como su nombre indica, “villano”, aldeano, campesino, también atrajo la atención de los poetas cortesanos.

El villancico como forma musical se conoce desde el siglo XIII, y siguió las diversas etapas del arte musical: primero fue monódico con Alfonso X, llegando ya en los siglos XV y XVI a una composición de estilo madrigalesco, a dos o más voces. A veces la melodía se trataba como un solo dejando un papel de acompañamiento más modesto a las otras voces.

Juan de Fermoselle, más conocido como Juan del Encina (c. 1468-1529) fue el poeta y músico más prolífico y reconocido en la época de los Reyes Católicos; encontramos sus composiciones en varios Cancioneros de la época. Juan del Encina perteneció, junto a Juan de Anchieta, entre otros, a la primera época de la llamada escuela polifónica castellana, una de las más importantes de España, y que mejor representa la evolución polifónica en nuestro país, siendo considerado uno de los patriarcas del teatro español. Escucharemos el villancico Más quiero morir por veros, que es uno de los ejemplos más representativos de su música e inspirado lirismo.

Juan del Encina es el autor mejor representado como músico y como poeta en el Cancionero de Palacio y, al mismo tiempo, uno de los artistas más representativos de la época. No se han encontrado pruebas documentales que demuestren que Encina sirviera en algún momento a los Reyes Católicos, aunque es muy posible que estuviera en su corte entre 1492 y 1498, época en la que vio la luz la primera edición de su Cancionero. Otra de sus obras más estimadas es Pues que jamás olvidaros, que se copió también en los folios finales del Cancionero de la Catedral de Segovia.

De todos los Cancioneros musicales de la época el más importante es, sin duda alguna, el Cancionero de Palacio, pues es la más representativa y valiosa fuente del repertorio interpretado en las Cortes de los Reyes Católicos y contiene obras de los mejores compositores españoles de aquellos tiempos. De dicho Cancionero escucharemos la hermosa canción Las mis penas madre, de un tal J. Escobar, que muy bien podría tratarse de Pedro Escobar el músico preferido de la reina católica.

Esta canción es muy interesante, pues el canto está puesto en boca del hombre, al contrario de lo que se solía hacer en la lírica tradicional castellana y en las antiguas canciones mozárabes (jarchas), ya que allí era la mujer la que cantaba los amores y ponía como confidente a su madre o a su hermana.

En los hermosos versos de Las mis penas madre la expresión de dolor aparece desnuda y no se aprecia, aparentemente, la razón por la que el amante se queja, pero, sin embargo, se queja. La canción es una encantadora metáfora en la que la mujer se ha convertido, a los ojos del amante, en algo de una hermosura casi divina, tan divina e intocable como esa mata inflamada que vio Moisés en el monte Sinaí, la misma metáfora que utilizaría San Juan de la Cruz en sus canciones místicas. El hombre que está mirando a esa mujer, intuyendo la imposibilidad de conseguir ese amor, se dice a sí mismo: “las mis penas, madre, de amores son. Salid mi señora de so el naranjale (de debajo del naranjo), que sois tan hermosa que amarvos ha el aire (el aire os va a inflamar)”, es decir, "Sois como la llama que se inflama con el aire".

Para finalizar el programa escucharemos la obra anónima, también del Cancionero de Palacio, Ay que non ay, que relata la angustia de la amada al ver cómo llevan cautivo a su amado.

ENSEMBLE SANCTI JACOBI

El Ensemble Sancti Jacobi es un conjunto de voces graves formado por cantantes profesionales que se dedica, sobre todo, al repertorio vocal sacro, desde el canto gregoriano hasta el Renacimiento. Este grupo realiza un trabajo metódico y exhaustivo con el objeto de llevar el espíritu original de este bellísimo repertorio para voces de hombres a todos los públicos; ofreciendo, como recomendaba San Bernardo de Claraval, una música que “mientras agrade al oído, conmueva el corazón”.

Desde su formación, el conjunto está constituido por un núcleo estable, lo que le confiere una gran homogeneidad. Sus componentes son colaboradores habituales de las mejores agrupaciones corales profesionales de España y han cantado en los más prestigiosos Festivales de Música de nuestro país y del extranjero. Las actuaciones del Ensemble Sancti Jacobi son ampliamente aclamadas por su vitalidad y expresividad, así como por la calidad de sus voces, capaces siempre de hacer vibrar al público.

Los programas que proponen son fruto de una larga reflexión y un minucioso estudio, presentando siempre conciertos extraordinariamente atractivos, basados en un eje temático concreto. Los componentes del Ensemble Sancti Jacobi son todos enamorados de la música y viven el canto como un camino de continua búsqueda y aprendizaje. En sus voces resuena la bendición que se daba a los cantores en el decreto del IV Concilio de Cartago:

Cuidad de que lo que cantáis con vuestras bocas lo creáis en vuestros corazones, y que lo que creáis en vuestros corazones lo expreséis con vuestras obras”.

TEXTOS


SE LA FACE AY PALE
Guillaume Dufay (c. 1397-1474)
 
   

Se ay pesante malle
De dueil a porter,
Ceste amour est male
Pour moy de porter;
Car soy deporter
Ne veult devouloir,
Fors qu'a son vouloir
Obeisse, et puis
Qu'elle a tel pooir,
Sans elle ne puis.

Este pesar tan grande
igual a la carga del luto,
este amor
me es difícil de llevar.
Pues para llevarlo
se tiene que obedecer
a su sola voluntad.
Y dicha voluntad
tiene tanto poder
que sin ella no puedo existir.

C'est la plus reale
Qu'on puist regarder,
De s'amour leiale
Ne me puis guarder,
Fol sui de agarder
Ne faire devoir
D'amour recevoir
Fors d'elle, je cuis;
Se ne veil douloir,
Sans elle ne puis.

Es el más real
que uno pueda ver,
de su amor leal
no puedo protegerme.
Es locura mirarla
y no hacer esfuerzo
para merecer su amor.
Tanta espera me vuelve loco
y aunque no quiero sufrir
sin ella no puedo existir.

   
VIVE LE NOBLE ROY
Loyset Compère (c. 1445-1518)
 
   

Vive le noble roy de France,
qui a si bien chasé les Lombards.
Avec leurs bardes et tabars
plusieurs en a mis a souffrance.
Vive le noble roy de France.

¡Viva el noble rey de Francia,
que marchó a perseguir a los lombardos!
Con sus bardos y tabardos
les infligió muchos sufrimientos.
¡Viva el noble rey de Francia!

   
BON JOUR MON COEUR
Claude Goudimel (c. 1514-1572)
 
   

Bonjour mon coeur,
bonjour ma douce vie.
Bonjour mon oeil,
bonjour ma chère amie!
Hé! Bonjour ma toute belle,
Ma mignardise, bonjour
Mes délices, mon amour,
Mon doux printemps,
ma douce fleur nouvelle,
Mon doux plaisir,
ma douce colombelle,
Mon passereau, ma gente tourterelle!
Bonjour ma douce rebelle.

¡Hola mi corazón,
hola mi dulce vida!
¡Hola, mi ojo,
hola mi querida amiga!
¡Hey! ¡Hola mi querida,
mi ternura, hola,
mi alegría, mi amor,
mi dulce primavera,
mi dulce nueva flor,
mi dulce placer,
mi dulce paloma,
mi gorrión, mi amable tórtola!
Hola, mi dulce esquiva.

   
TANT QUE VIVRAY
Claudin de Sermisy (c. 1490-1562)
 
   

Tant que vivray en aage florissant,
Je serviray Amour le Dieu puissant,
En faict, et dictz, en chansons, et accords.
Par plusieurs jours m'a tenu languissant,
Mais apres dueil m'a faict resjouyssant,
Car j'ay l'amour de la belle au gent corps.
Son alliance est ma fiance:
Son cueur est mien, mon cueur est sien:
Fy de tristesse, vive lyesse,
Puis qu'en Amours a tant de bien.

Mientras viva en la flor de la juventud,
serviré al poderoso rey del amor,
en obras, en palabras, en canciones y armonía.
Por muchos días estuve languideciendo,
pero después el dolor me hizo disfrutar,
pues tengo el amor de la más hermosa doncella.
Unirme con ella es toda mi esperanza,
su corazón es mío y el mío es de ella.
Fin de tristeza, larga vida a la alegría,
ya que hay tanta felicidad en el amor.

Quand je la veulx servir, et honnorer,
Quand par escriptz veulx son nom decorer,
Quand je la voy, et visite souvent,
Les envieulx n'en font que murmurer,
Mais nostre Amour n'en sçauroit moins durer:
Aultant ou plus en emporte le vent.
Maulgré envie, toute ma vie,
je l'aymeray, et chanteray:
C'est la premiere, c'est la derniere,
Que j'ay servie, et serviray.

Cuando la quiero servir y honrar,
cuando por escritos quiero decorar su nombre,
cuando la veo y visito a menudo,
los envidiosos no hacen más que murmurar,
pero nuestro amor no sabría durar menos,
por eso, o tanto más, se lo lleva el viento.
A pesar de la envidia, toda mi vida
yo te amaré y te cantaré.
Es la primera, es la última
a la que he servido y serviré.

   
FORTUNA DISPERATA
Antoine Busnoys (c. 1430-1492)
 
   

Fortuna disperata,
iniqua et maledicta,
che de tal dona electa,
la fama ay denigrata.
Fortuna disperata.
Sempre sia bestemmiata,
la tua perfida fede,
che in te non ha merzede,
ne fermeza fondata.
Fortuna disperata.
O morte dispietata,
inimica e crudele,
amara piu que fele,
di malitia fondata.
Fortuna disperata.

Fortuna desesperada,
injusta y maldita,
que de tal mujer elejida
la fama has denigrado.
Fortuna desesperada.
Siempre seas maldita,
tu pérfida fe,
que en ti no hay piedad,
ni fidelidad permanente.
Fortuna desesperada.
Oh, muerte despiadada,
hostil y cruel,
más amarga que la bilis,
de persistente malicia.
Fortuna desesperada.

   
EL GRILLO
Josquin Des Prez (c. 1455-1521)
 
   

El grillo è buon cantore
Che tiene longo verso.
Dalle beve grillo canta.
Ma non fa come gli altri uccelli
Come li han cantato un poco,
Van de fatto in altro loco
Sempre el grillo sta pur saldo,
Quando la maggior el caldo
Alhor canta sol per amore.

El grillo es buen cantor
y puede hacerlo mucho tiempo.
¡Dale! ¡venga! ¡canta grillo!
Pero no hace como los otros pájaros
que sólo cantan un poco.
Y, cuando ellos se van a otra parte,
siempre el grillo está presente.
Cuando vienen los tiempos calurosos
sólo canta a los enamorados.

   
VEDRASSI PRIMA
G. P. da Palestrina (c. 1525-1594)
 
   

Vedrassi prima senza luce il Sole,
E gireranno in ciel tutte le stelle
Men lucide e men belle;
Che voi siate da me servita e amata
Donna sovr'ogni donna ingiusta e ingrata.

Verás primero sin su luz al Sol
y a todas las estrellas que giran en el cielo
menos brillantes y menos bellas
antes que verme servirte y amarte,
mujer sobre todas injusta e ingrata.

Prima vedransi i monti andar volando
E sarà più che assenzio, amaro il miele
Qual nettar dolce il fiele;
Che voi siate da me servita e amata
Donna sovr'ogni donna ingiusta e ingrata.

Primero verás las montañas volar
y será la miel amarga más que el ajenjo,
y como néctar dulce la hiel;
antes que verme servirte y amarte,
mujer sobre todas injusta e ingrata.

Prima vedrassi arder nel foco il ghiaccio,
E spireranno senza moto i venti,
Staran fermi i torrenti;
Che voi siate da me servita e amata
Donna sovr'ogni donna ingiusta e ingrata.

Primero verás arder el fuego en el hielo
y sin movimiento a los vientos,
y quietos los arroyos y torrentes;
antes que verme servirte y amarte,
mujer sobre todas injusta e ingrata.

Godete dunque il vostro amante primo,
Ch'a più bella di voi donato ho il core
Ch'arde sol del mio amore,
E non m'inganna e non mi dà tormento
E però canto e rido e son contento.

Así que, goza de tu primer amante,
que a otra más bella le voy a dar mi corazón,
el Sol ardiente de mi corazón,
y no me engaño ni me da tormento
pues canto, me río y estoy contento.

MATONA MIA CARA
Orlando di Lasso (c. 1532-1594)
 
   

Matona, mia cara, mi follere canzon,
cantar sotto finestra, lantze bon compagnon.
Don don don, diri diri, don don don don.

Señora, querida mía, yo te quiero cantar
bajo la ventana, lancero en buena compañía.
Don don don, diri diri, don don don don.

Ti prego m'ascoltare, che mi cantar de bon,
e mi ti foller bene, come greco e capon.
Don don don, diri diri, don don don don.

Te pido que me escuches, que mi canto es bueno
y yo te quiero bien, como griego y capón.
Don don don, diri diri, don don don don.

Comandar alle cacce, cacciar con le falcon,
mi ti portar becacce, grasse come rognon.
Don don don, diri diri, don don don don.

Cuando vaya a la caza, cazaré con halcón,
y te traeré becadas, gordas como cochinilllos.
Don don don, diri diri, don don don don.

Se mi non saper dire, tante belle razon,
Petrarcha mi non saper,
Ne fonte d'Helicon.
Don don don, diri diri, don don don don.

Si no te sé decir tantas bellas razones,
es que no tengo el saber de Petrarca
en la fuente de Helicón.
Don don don, diri diri, don don don don.

Se ti mi foller bene, mi non esser poltron,
Mi ficcar tutta notte urtar,
urtar come monton,
Don don don, diri diri, don don don don.

Si tú me quieres bien, no seré perezoso;
me quedaré toda la noche
empujando como un carnero.
Don don don, diri diri, don don don don.

MATONA MIA CARA
Orlando di Lasso (c. 1532-1594)
 
   

Come again! sweet love doth now invite
Thy graces that refrain
To do me due delight,
To see, to hear, to touch, to kiss, to die,
With thee again in sweetest sympathy.

Vuelve de nuevo, el dulce amor nos invita
a tus encantos, que se niegan
a brindarme el debido placer,
para ver, oír, tocar, besar y morir
contigo otra vez en la más dulce armonía.

Come again! that I may cease to mourn
Through thy unkind disdain;
For now left and forlorn
I sit, I sigh, I weep, I faint, I die
In deadly pain and endless misery.

Vuelve de nuevo,  para que cese mi duelo
por culpa de tu cruel desdén,
porque ahora, ya abandonado y desolado.
me siento, suspiro, lloro, desfallezco y muero
en un mortal dolor e infinita tristeza.

Gentle Love, draw forth
thy wounding dart,
Thou canst not pierce her heart;
For I, that do approve
By sighs and tears
more hot than are thy shafts
Do tempt while she for triumphs laughs.

Dulce amor, lanza hacia el frente
tu dardo certero.
No puedes atravesar su corazón,
porque yo intenté probarlo
con suspiros y lágrimas
más ardientes que tus flechas,
tiéntala mientras ella ríe en su victoria.

   
MATONA MIA CARA
Orlando di Lasso (c. 1532-1594)
 
   

Weep, O mine eyes and cease not,
alas, these your spring tides
methinks increase not.
O when begin you to swell so high
that I may drown me in you?

Llorad, oh! Mis ojos, sin cesar.
Mas, por desgracia, la marea viva de mis ojos
me parece que no aumenta.
Oh!, ¿Cuándo comenzarás a subir
para que pueda hundirme en ti?

   
MATONA MIA CARA
Orlando di Lasso (c. 1532-1594)
 
   

Of all the instruments that are
none with the viol can compare.
Mark how the strings in order keep,
with a whet, whet, whet,
and a sweep, sweep, sweep.
But above all this still abounds,
with a zingle, zingle, zing and a zit zan zounds.

De todos los instrumentos
ninguno puede compararse con la viola.
Ved cómo las cuerdas se armonizan
con un “whet, whet, whet”,
y un “sweep, sweep, sweep”.
Pero sobre todo ello se impone
Un “zingle, zingle, zing” y un “zit, zan, zound”.

   
MATONA MIA CARA
Orlando di Lasso (c. 1532-1594)
 
   

Innsbruck, ich muss dich lassen,
ich fahr dahin mein Strassen
im fremde Land da hin.
Mein Freud ist mir genommen,
die ich nit weiß bekommen,
wo ich im Elend bin.
Groß Leid muss ich jetzt tragen,
das ich allein tu klagen
dem liebsten Buhlen mein.
Ach Lieb, nun lass mich Armen
im Herzen dein Erbarmen
daß ich muss von dannen sein.
Mein Trost ob allen Weiben,
Dein tu ich ewig bleiben stets treu,
der Ehren fromm.
Nun muss dich Gott bewahren,
in aller Tugend sparen,
bis daß ich wieder komm!

Innsbruck, tengo que dejarte;
Voy a seguir mi camino
a la tierra extranjera.
Mi alegría se ha alejado de mí,
y no la puedo lograr
mientras esté en la miseria.
Ahora tengo que soportar un gran dolor
que sólo puedo compartir
con mi amante más querida.
¡Ay, amor, pobre de mí!
Mantén en tu corazón la compasión
pues que me despido de ti.
Mi consuelo por encima de las demás mujeres,
Es que yo siempre seré tuyo, siempre fiel,
en el verdadero honor.
Y ahora, que Dios te proteja,
mantente en la virtud perfecta,
hasta que yo regrese.

 
MÁS QUIERO MORIR POR VEROS
Juan del Encina (c. 1468-1529)
     
 

Más quiero morir por veros
que bivir sin conoceros.
Es tan firme mi esperança,
que jamás haze mudança,
teniendo tal confïança
de ganarme por quereros.
Mucho gana el ques perdido
por merecer tan crecido
y es vitoria ser vencido
sin jamás poder venceros.
Aunque sienta gran tormento,
gran tristeza y pensamiento,
yo seré dello contento,
por ser dichoso de veros.

 
 
LAS MIS PENAS MADRE
J. Escobar (fl. c. 1500)
     
 

Las mis penas, madre, de amores son.
Salid mi Señora,
de so el naranjale,
que sois tan hermosa.
Que amarvos ha el aire, de amores sí.

 
AY QUE NON AY
Cancionero de Palacio (c. 1505-1520)
     
 

Ay, que non hay!
¡Ay, que non era!
Mas ¡ay, que non hay
quien de mi pena se duela!

Madre, la mi madre,

cadenas de oro,
candado morisco.

 
 
PUES QUE JAMÁS OLVIDAROS
Juan del Encina (c. 1468-1529)
     
 

Pues que jamás olvidaros
No puede mi coraçón,
Si me falta galardón,
¡Ay, qué mal hize en miraros!
Será tal vista cobrar
Gran dolor i gran tristura;
Será tal vista penar,
Si me fallece ventura;
Mas si vos, por bien amaros,
Queréis darme galardón,
No dirá mi coraçón,
¡Ay, qué mal hize en miraros!

 
 

Información práctica

  • ARROYOMOLINOS
  • Castillo de Gonzalo Chacón
  • 25 de julio – 21:00 h.
  • Entrada libre hasta completar aforo
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  • Ciclo de los Castillos de Madrid