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flesh chariot, chariot of flesh es la primera colaboración entre la coreógrafa estadounidense Faye Driscoll, ganadora del Grand Prix de la Danse de Montréal con su trabajo Weathering (2023), y la prestigiosa compañía sueca Cullberg Ballet. Tras su estreno en el Kulturhuset Stadstatern de Estocolmo, la alianza entre la coreógrafa americana y el colectivo sueco llega por primera vez a España en el marco de este Festival de Otoño.
Se trata de una obra que reúne a quince bailarines en escena, depositarios de una pregunta que parece flotar sobre ellos: en una época en la que las experiencias se aplanan o quedan confinadas a las pantallas, creando la ilusión de profundidad allí donde apenas existe o no existe en absoluto, ¿cómo se puede despertar de nuevo la percepción multidimensional?
flesh chariot, chariot of flesh es un espejismo humano en movimiento: la postura, la proximidad y la presencia se funden unas con otras como una pintura húmeda que se rehace en tiempo real. Separados y, al mismo tiempo, unidos, quince cuerpos vibran hasta convertirse en escenas. Mediante sutiles cambios de posición y de mirada, el grupo se transforma en una imagen viva y mutante, de fuerza y quietud, colapso y éxtasis. Entonces surge otra pregunta: ¿cómo metaboliza un cuerpo aquello que no puede ser contenido?
Las creaciones de Faye Driscoll transitan del realismo a la fantasía, de la euforia hasta la incomodidad y la ira. Ha recibido numerosos reconocimientos, entre ellos el Doris Duke Award, una beca de la Guggenheim Foundation, el Bessie Award y el Jacob's Pillow Artist Award. Sus obras se han presentado en festivales y espacios de prestigio como Tanz im August, Kunstenfestivaldesarts, La Biennale di Venezia, Festival d’Automne à Paris, Melbourne Festival, Belfast International Arts Festival y el Onassis Cultural Centre.
La compañía Cullberg Ballet, que cosecha un gran reconocimiento internacional desde hace décadas, continúa desafiando los límites de la danza contemporánea.
“Invité a Faye Driscoll a trabajar con nosotros porque desde hace mucho tiempo me fascina su manera de abordar el cuerpo”, afirma Kristine Slettevold, directora artística del Cullberg Ballet desde 2022. “Tiene una capacidad ordinaria para involucrar todos los sentidos y hacernos conscientes de nuestra propia presencia y corporalidad como espectadores”.