An-Ki es un espectáculo inmersivo para solo 24 espectadores, un viaje poético en el que se hibrida el teatro de títeres y objetos con un recorrido sensorial, dentro de un espacio envolvente, la carpa Ortiga, que en esta ocasión se instalará en el patio central de Conde Duque. La música en directo, la iluminación y la propuesta escenográfica crean una experiencia sensible e íntima. De fondo, una reflexión sobre la situación ambiental actual y sobre la huella que dejamos en la tierra.
An-Ki (que significa ‘universo’) es un relato sobre el origen y destino de la humanidad. An-Ki es la voz de la tierra, la semilla, el árbol y el fruto. An-Ki es la memoria del mundo. An-Ki es el imaginario que crea una niña, Adja, para sostener su realidad. (…) An-Ki es una experiencia teatral inmersiva, dentro de un espacio vivo que te invita a descubrir cada rincón, cada secreto, donde tú no solo escuchas y miras, también te mueves, tocas y sientes.
An-Ki ha cosechado importantes premios, como el Feten al mejor espectáculo, el de la Mostra Igualada al mejor espectáculo familiar y cuatro premios Drac d’Or de la Fira de Titelles de Lleida. Una auténtica joya que llega por primera vez a Madrid de la mano de Teatralia.
Ortiga es un colectivo artístico interdisciplinar con sede en Banyoles (Girona), que nace en 2016. Su trabajo tiene como objetivo generar espacios de encuentro y convivencia artística para investigar, difundir y despertar la conciencia medioambiental y social. Actualmente Ortiga realiza espectáculos, experiencias inmersivas, proyectos educativos, cursos y acciones en el territorio, tanto en el ámbito nacional como internacional. También contribuye a los procesos de restauración de territorios degradados investigando, junto con sus habitantes, las sinergias entre arte, tradición, ciencia y filosofía, con el objetivo de encontrar nuevas formas de relación con el entorno.
Como otros trabajos escénicos de la compañía cabe destacar Kumulunimbu, presente en la edición de 2023 de Teatralia.
"El arte, con su capacidad simbólica, nos abre a la emoción necesaria para rehacer e inventar nuevos imaginarios colectivos, vitales para una conciencia ecológica y social.”